Alonso Maricahuin Monsalves, estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica de la Universidad de Concepción y Chair (representante estudiantil) IEEE Power & Energy Society UdeC, participó en un programa de intercambio cultural organizado por la Embajada de China en Chile y la Municipalidad de Wuhan, en el marco del hermanamiento entre la ciudad china y Concepción.
Oportunidad, que lo llevó a compartir durante cuatro semanas con jóvenes de distintos países. Hazaña que se suma a su participación en el APRU Undergraduate Leaders Program (2025), una trayectoria de internacionalización que, según relata, ha ampliado sus perspectivas y le ha permitido proyectar nuevas posibilidades para su futuro profesional.
Representar a Chile y a la Universidad de Concepción en este encuentro internacional en China significó para Alonso Maricahuin mucho más que conocer un nuevo país. Durante su estadía en Wuhan, el estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica tuvo la oportunidad de compartir con jóvenes provenientes de distintos lugares del mundo, conocer aspectos de la cultura china y acercarse a una realidad universitaria y urbana muy diferente a la que conocía.
El programa contempló dos semanas en la Wuhan Business University y posteriormente otras dos semanas en Jianghan University, con actividades culturales y académicas. Entre ellas se incluyeron experiencias vinculadas al idioma, la caligrafía, el arte y el conocimiento de la cultura local.
Una de las características que más llamó la atención de Alonso fue la planificación urbana de la ciudad de Wuhan, una ciudad de


grandes dimensiones (más de 8 mil kilómetros cuadrados), con una población cercana a los 14 millones de habitantes y con una particular geografía. La presencia de numerosos cuerpos de agua marcó parte de su experiencia y le permitió observar cómo una ciudad puede adaptarse a sus características territoriales y desarrollar soluciones para enfrentar sus propios desafíos.
Pero más allá de las particularidades de China, uno de los principales aprendizajes estuvo relacionado con la convivencia intercultural. Alonso, tuvo que desenvolverse en un contexto donde no siempre existían las mismas facilidades para comunicarse en inglés y donde las diferencias culturales estaban presentes incluso en actividades cotidianas.
“Me sentí responsable de compartir más sobre mi cultura y mi universidad, como un embajador de lo que es Chile”, explica al recordar su experiencia como único representante chileno en esta instancia.
Una trayectoria que comenzó antes de tomar un avión
La experiencia en China no constituye el primer acercamiento de Alonso a un entorno internacional. Previamente participó en el APRU Undergraduate Leaders Program, instancia que reunió a estudiantes de distintas universidades y países en torno al liderazgo y los desafíos globales.
Aunque esta experiencia se desarrolló en Chile, para Alonso significó enfrentarse a un escenario internacional, compartir con estudiantes de otros países y asumir también el desafío de representar a su universidad.
Esta experiencia fue generando progresivamente una mayor confianza para desenvolverse en contextos internacionales. “Me siento más cercano a la posibilidad de vivir experiencias afuera, ya sea seguir estudiando, el intercambio, trabajar incluso”, señala.
Reflexión en la que coincide la Directora de Relaciones Internacionales, Sofía Valenzuela Águila, “Cada experiencia internacional que vive un estudiante puede convertirse en una puerta que se abre para muchos otros. Por eso, como Universidad, tenemos el compromiso de acompañar a nuestros estudiantes y generar las condiciones para que puedan aprovechar estas oportunidades. El caso de Alonso es especialmente significativo porque no solo vivió una experiencia formativa en China, sino que también generó nuevos vínculos que pueden proyectarse hacia futuras colaboraciones y nuevas oportunidades para la comunidad UdeC”, destacó.
Una experiencia familiar que también abrió el camino
En esta trayectoria existe además un antecedente familiar. Su hermano mayor, Álvaro, realizó un intercambio en la Université de Liège, en Bélgica gracias a un convenio UdeC, experiencia que Alonso conoció desde sus años escolares.
Según relata, haber visto de cerca esa experiencia hizo que la posibilidad de realizar un intercambio formara parte de su horizonte desde mucho antes de ingresar a la universidad. “Desde el colegio ya sabía que existía la posibilidad de intercambio”, recuerda, explicando que conocer la experiencia de su hermano le permitió comenzar a imaginar que él también podría vivir una experiencia internacional.
Así, la internacionalización se convirtió tempranamente en una posibilidad concreta y no solamente en una idea distante. A ello se sumó el aprendizaje del inglés y el estímulo de su entorno familiar y de la Facultad, elementos que Alonso reconoce como importantes para desarrollar una mentalidad más abierta hacia estas oportunidades.
De estudiante a embajador y generador de nuevas redes
Uno de los aspectos más significativos de la experiencia en China fue que Alonso no solo participó como estudiante Chair, sino que asumió también un rol de representante de Chile y de la Universidad de Concepción.
Durante su estadía pudo establecer vínculos con representantes de las instituciones participantes y, hacia el término del programa, conoció el interés de representantes universitarios de Wuhan por visitar la Universidad de Concepción durante octubre.
Para Alonso, este vínculo constituye una oportunidad para continuar fortaleciendo los contactos generados durante su experiencia y eventualmente abrir nuevas posibilidades de colaboración.
“Estando en Concepción, a veces tener un conocido, en otra parte del planeta es un tremendo avance”, comenta al referirse a las redes que comenzó a construir a partir de sus experiencias internacionales.
Ese aspecto también ha transformado su manera de comprender la internacionalización. Ya no se trata solamente de viajar a otro país, sino de generar vínculos que pueden mantenerse en el tiempo y que eventualmente pueden convertirse en nuevas oportunidades académicas, profesionales y de colaboración.
Una experiencia que puede abrir camino para otros estudiantes
Alonso reconoce que estas instancias también han contribuido a fortalecer aspectos de su desarrollo personal. Se describe como una persona que durante sus años escolares tendía a ser más introvertida y que las experiencias internacionales lo han llevado a relacionarse con más personas, compartir su cultura y desenvolverse con mayor confianza en espacios diversos.
Hoy, desde su experiencia, observa las oportunidades internacionales de una manera diferente. Lo que antes podía parecer lejano se ha convertido en una posibilidad concreta dentro de su trayectoria profesional.
Su historia también muestra que la internacionalización del pregrado puede construirse de distintas maneras: a través de programas de liderazgo, encuentros interculturales, movilidad académica, redes universitarias y experiencias que permiten a los estudiantes representar a su país y a su institución.
Por eso, para Alonso, compartir estas experiencias puede ser también una forma de abrir caminos para quienes vienen detrás.
Su recorrido comenzó observando la experiencia internacional de su hermano, -también estudiante UdeC – y continuó construyendo sus propias oportunidades. Ahora, espera que su testimonio pueda motivar a otros estudiantes UdeC a buscar las posibilidades que existen y atreverse a dar el primer paso.
Porque, como demuestra su propia experiencia, la internacionalización del pregrado no solo permite conocer nuevos lugares: también, puede ampliar la manera en que las y los estudiantes se relacionan, proyectan su futuro y entienden las posibilidades que tienen más allá de las fronteras nacionales.








